Nichi comienza a desenterrar la botella con cuidado, y para eso llama al resto del grupo. Todos escarban con mucho tacto, hasta que el objeto entero emerge de la arena. Es una vieja botella tapada con un corcho. sem7-1Nichi la sujeta en sus manos, mira con cuidado a través de ella, y se da cuenta de que adentro hay algo.

Todos se sientan en círculo para esperar el momento en que Nichi la destape y extraiga el contenido. Lentamente quita el corcho, le pega dos golpes a la base, como si fuera salsa de tomate, y al suelo cae un viejo papel amarilloso. Todos se asombran y exclaman un “ohhhhhhh” largo.

Nichi toma el papel y mira de qué se trata. ¡Es un viejo mapa! ¡No lo pueden creer! Esta aventura que comenzó como una escapada del colegio ahora los puede conducir a un tesoro. Según el dibujo que tienen al frente deben dirigirse a una de las siete islas que tienen al frente, la más apartada de todas. ¿Cómo ir hasta allá?

sem7-2Bromo propone que nadando, y todos lo agarran a calvazos. ¡Acaso no se da cuenta de que se trata de kilómetros! Nichi está pensativo, tratando de maquinar cómo llegar hasta allá, cuando a lo lejos ve aparecer una figura larga y con la cabeza como un coco despelucado. Se acerca, se acerca, se acerca, y resulta ser un viejo rastafari. ¡Seguro él puede llevarlos a la isla!

Minutos después todos van a bordo en su lancha colorida, surcando el mar entre islas. Nichi dirige la operación desde la proa, mapa en mano, como un capitán.

sem7-3Finalmente desembarcan. Parece que es una isla desierta, cubierta de vegetación espesa y palmeras. El mapa señala un lugar al otro lado, en una bahía en la playa. El grupo entero camina detrás de Nichi, quien lleva el mapa en sus manos. Finalmente llegan al lugar indicado con una gran X roja, pero no hay nada, solo una playa desolada y una sola palmera solitaria en la mitad.sem7-4 De nuevo, como ha sido usual en este paseo, el grupo está en problemas: perdidos, sin comida y bajo el sol. Todos se refugian bajo la única palmera, buscando un poco de sombra. Nichi está frustrado, y comienza a darle cabezazos al tronco. Uno, dos, tres, cuatro… pero al quinto, de pronto, comienzan a caer los cocos desde arriba. Mariana grita “cuidadoooo” y todos se quitan, menos Nichi. El coco golpea su cabeza y se abre en dos… de pronto, del interior comienzan a brotar paquetes de MiniChips.

sem7-5– ¡Son Minichips con sabor a coco! –Grita Miguel Ángel.

Nichi desde el suelo, aún medio noqueado dice:

– ¡Encontramos el tesoro!

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