Una vez frente al profesor Nichi tragaba entero porque a pesar de su valentía y su gran ideooooota, sabía que algún castigo le esperaba. Mirándolo a los ojos muy fijamente el profe se dirigió a Nichi, justo a dar la sentencia final, su castigo cuando de repente ¡¡¡rrrriiiiiiinnnnnnggggg!!! sonó el timbre para salir a descanso. – Ufff de la que me salvé, yuhuuuuu – pensó el ingenuo Nichi.

Pero qué equivocado estaba, cuando se disponía a salir muy contento sintió una mano fría en su hombro que detuvo su marcha; una mano grande, con pelos en los dedos y uñas largas…era la mano del profe, quien le dijo con voz malvada: ¿A dónde cree que va joven Nichi? El pobre volteó, gageando y entre risitas nerviosas le responde al profe: Pues para el recreo profe, ¿no escuchó el timbre?Claro que lo escuché Nichi pero usted y yo tenemos un asuntico pendiente, vuelva a sentarse.

El profe empezó con una retahíla de buenos modales y disciplina y bla bla bla, lo que hizo pensar a Nichi que ese sería su castigo, así que se tranquilizó un poco. Una vez terminó el discurso, Nichi se puso de pie, agradeció por las palabras y justo cuando iba a salir una voz de ultratumba le dijo: joven, disfrute el recreo de hoy, porque a partir de mañana se quedará sin recreo y estará estudiando en la biblioteca por una semana completica. ¡¡¡Nooooooooooo!!! pensó Nichi, no había empezado en forma el año escolar y ya estaba castigado, este año no será nada fácil para el Nichi.

Una vez salió al recreo, cabizbajo, pensativo, triste e imaginándose su grandiosa semana, lo sorprendió un coro de voces y aplausos a su favor, eran todos sus compañeros alabando su actitud valiente, lo que subió un poco los ánimos del pobre. Las niñas lindas se le acercaron y le dieron besos y abrazos; los “meñiques” le daban la mano y “chocaban las 5 con él” y su compañero Rupert lo miró desde lejos con cara de “de la que te salvaste amigo, bien por esa”. Todos le preguntaron qué había pasado, qué le había dicho el profe, y Nichi bastante desanimado les contó su desgracia y el castigo que le espera por toda una semana.

Sin embargo, sus nuevos amigos y admiradores lo alentaron y le dieron ideas de lo que podría hacer mientras estaba castigado para pasar el rato y entretenerse.

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